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Carmina Gallardo

Investigadora en Centro de Investigación en Sanidad Animal CISA-INIA, CSIC

Doctora en Ciencias (Bioquímica y Biología Molecular) y licenciada en Farmacia, es Investigadora Científica del CSIC en el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA/CSIC). Desde 1999 desarrolla su trayectoria profesional en el ámbito de la sanidad animal, consolidándose como una de las principales referentes internacionales en peste porcina africana (PPA). Cuenta con una amplia experiencia internacional en diagnóstico, epidemiología molecular y evaluación de vacunas frente a la PPA, orientadas a un mejor control de la enfermedad, tanto en África —incluyendo estancias de investigación en el International Livestock Research Institute (ILRI, Kenia)— como en Europa y América. Actualmente es experta para la PPA designada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), coordinadora técnica del Laboratorio de Referencia de la Unión Europea para la PPA y coordinadora del Centro de Referencia de la FAO para esta enfermedad. Ha participado activamente en comités científicos y misiones de emergencia (CVET) de la Unión Europea, la FAO y la OMSA para la gestión y el control de brotes de PPA. Forma parte del CODEM-VET de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y asesora de manera continuada a autoridades nacionales e internacionales en sanidad animal. Las tecnologías diagnósticas y de epidemiología molecular desarrolladas a lo largo de su carrera son actualmente referentes incluidos en los manuales oficiales de diagnóstico y vigilancia de la OMSA y la FAO, contribuyendo de forma decisiva al fortalecimiento de los sistemas de detección, vigilancia y respuesta frente a la PPA a nivel global.

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Desafíos sanitarios, económicos y regulatorios ante el brote de Peste Porcina Africana en España – Resumen Sesión Ciencia en Sociedad, Fide

La Peste Porcina Africana (PPA) es una enfermedad vírica hemorrágica altamente contagiosa que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes. Aunque actualmente, no representa riesgo alguno para la salud humana, su impacto sobre la economía ganadera es devastador debido a su elevada mortalidad y a las severas restricciones comerciales que conlleva su detección.