De contaminar por malicia a contaminar por ignorancia: las dos caras de Thomas Midgley, el hombre más peligroso de la historia

A finales de 1921 el ingeniero Thomas Midgley, que trabajaba para la General Motors, descubrió que, añadiendo tetraetilo de plomo a la gasolina de los coches, los motores de explosión funcionaban mucho mejor.