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Un Mundo en una Encrucijada Energética

La energía nuclear vuelve al centro del debate energético global ante la necesidad de cubrir la creciente demanda de energía y reducir emisiones de carbono. Su posible papel en la transición hacia un sistema energético sostenible plantea un debate complejo con implicaciones ambientales, económicas, tecnológicas y geopolíticas.

A medida que el mundo enfrenta el doble desafío de satisfacer una creciente demanda energética y reducir las emisiones de carbono, la energía nuclear ha resurgido como un tema central en el debate energético global. Antaño considerada como una energía limpia, y luego marginada por preocupaciones de seguridad y costes, hoy la energía nuclear vuelve a ser evaluada como una pieza clave en la transición hacia un futuro bajo en carbono.

El debate es complejo y abarca dimensiones ambientales, económicas, tecnológicas y geopolíticas. Este artículo analiza el estado actual de la energía nuclear, y el papel que podría desempeñar en la configuración de un futuro energético sostenible.

Temas Clave a considerar

Descarbonización en la lucha contra el Cambio climático

El sector de la electricidad y el calor es la mayor fuente de emisiones de CO2 provocadas por el hombre. También es el sector que más fácilmente se puede descarbonizar.

Al menos el 80% de la electricidad mundial debe ser baja en carbono para 2050 para tener una posibilidad realista de mantener el calentamiento dentro de los 2 °C de los niveles preindustriales, según el último (5º) Informe de síntesis del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)1

En 2019, el 63% de la electricidad mundial se generó a partir de la quema de combustibles fósiles, la misma proporción que en 1999, 20 años antes 2. Durante el mismo período, la producción absoluta de electricidad a partir de combustibles fósiles aumentó en un 80%.

La magnitud del desafío requiere el crecimiento de todas las tecnologías de energía limpia disponibles. La energía nuclear emite apenas unos pocos gramos de CO₂ equivalente por kWh de electricidad producida. Si bien las estimaciones varían, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas ha proporcionado un valor medio, entre estudios revisados ​​por pares, de 12 g de CO₂ equivalente/kWh para la energía nuclear, similar al de la eólica e inferior al de todos los tipos de energía solar3.

A nivel mundial la energía nuclear evita la emisión de aproximadamente 2.000 millones de toneladas de CO₂ al año

Esto equivale a las emisiones anuales combinadas de países como Alemania, Francia y Brasil juntos.

En España el parque nuclear español evita la emisión de unos 34 millones de toneladas de CO₂ al año.

La energía nuclear está probada, disponible hoy en día y puede ampliarse rápidamente, lo que la convierte en una parte indispensable de la solución al cambio climático.

Economía

Un entorno de política energética favorable que promueva la inversión en proyectos a largo plazo e intensivos en capital es esencial para la nueva construcción nuclear. Casi todos los reactores nucleares que operan hoy en día se construyeron en mercados controlados o regulados por el estado.

Al igual que muchas formas de energía renovable, la mayoría de los costes son capital inicial. Las centrales nucleares pueden funcionar durante décadas (en los EE. UU., muchos reactores tienen licencia para operar durante 80 años), tiempo durante el cual los costes operativos son generalmente muy bajos.

La central nuclear de referencia de Almaraz en EE.UU. es North Anna (Virginia), cuyos reactores han recibido licencia para operar hasta los 80 años. La unidad Almaraz I, que comenzó a operar en 1981, tendrá 46 años de funcionamiento en su fecha prevista de cierre en noviembre de 2027, cuando podría operar muchos años más, igual que el resto de sus hermanas (tienen un plan de cierre ordenado por el PNIEC hasta 2035), abaratando los costes de generación del sistema eléctrico español.

A lo largo de la vida útil de un proyecto, la energía nuclear es una de las formas más competitivas en términos de costes de generación de electricidad con bajas emisiones de carbono4.

Seguridad

Todos los principales estudios concluyen que la energía nuclear es una forma excepcionalmente segura de producir electricidad a escala industrial. La energía nuclear tiene, con mucho, el menor número de muertes directas de cualquier fuente de energía importante por kWh de energía producida, más de 100 veces menos que la hidroeléctrica y el gas natural licuado5 6 7.

Durante los últimos 40 años de funcionamiento de reactores nucleares en EE. UU. y el Reino Unido, se han generado numerosas estadísticas de accidentes laborales. Estas pueden compararse con las de la generación de energía a partir de carbón. Todas demuestran que la energía nuclear es una forma considerablemente más segura de producir electricidad. La generación de energía a partir de carbón tiene implicaciones crónicas para la seguridad y la salud pública. También tiene profundas implicaciones para la seguridad en la minería del carbón, con cientos de trabajadores que mueren cada año en las minas.

La generación de energía hidroeléctrica tiene un historial de pocos, pero muy graves, incidentes que han causado miles de muertes. En 1975, cuando colapsaron las represas de Banqiao, Shimantan y otras en Henan, China, murieron al menos 30 000 personas de inmediato y unas 230 000 en total, con una pérdida de 18 GW. En 1979 y 1980, en India, unas 3500 personas murieron por el colapso de dos represas hidroeléctricas, y en 2009, en Rusia, 75 personas murieron por la desintegración de una turbina de una central hidroeléctrica. A principios de 2017, cerca de 200 000 personas fueron evacuadas debido al riesgo de colapso de la presa de Oroville en California.

Una de las principales razones del bajo rendimiento del carbón es la enorme cantidad que debe extraerse y transportarse para abastecer incluso una sola central eléctrica de gran tamaño. La extracción y la manipulación reiterada de tal cantidad de material, de cualquier tipo, conllevan riesgos, que se reflejan en las estadísticas.

En el Reino Unido, Amigos de la Tierra encargó un estudio al Centro Tyndall, que se basó principalmente en literatura académica revisada por pares, complementada con información de fuentes gubernamentales y de consultorías fiables. En enero de 2013, el estudio concluyó que «en general, los riesgos de seguridad asociados con la energía nuclear parecen estar más en consonancia con los impactos del ciclo de vida de las tecnologías de energías renovables, y son significativamente menores que los del carbón y el gas natural por MWh de energía suministrada».

Los accidentes nucleares graves son muy raros y no particularmente peligrosos. El accidente de Chernobyl de abril de 1986 en Ucrania es el único accidente nuclear que ha provocado efectos medibles en la salud: 30 muertes y hasta 4000 casos de cáncer de tiroides en aquellos que eran niños cuando se expusieron a la radiación.8

El accidente de marzo de 2011 en la planta de Fukushima en Japón no causó ningún efecto inmediato en la salud, y es poco probable que cause efectos futuros, según el Comité Científico de las Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de las Radiaciones Atómicas (UNSCEAR)9.

Residuos

Todas las formas de generación de electricidad producen algún tipo de desecho. La energía nuclear es la única industria productora de energía que asume la plena responsabilidad de gestionar todos sus residuos.

Los residuos nucleares civiles se han gestionado sin una liberación ambiental significativa durante seis décadas. A diferencia de otros desechos tóxicos, como los metales pesados, el principal peligro asociado con los residuos nucleares, su radiactividad, disminuye con el tiempo.

Los residuos nucleares se clasifican en bajos, intermedios o altos, según su nivel de radiactividad. Existen instalaciones de almacenamiento definitivo en funcionamiento para residuos de baja y media actividad.

La mayoría de los residuos de alta actividad son combustibles usados. La cantidad de combustible del reactor que requiere almacenamiento seguro es relativamente pequeña; la cantidad total producida por la industria nuclear estadounidense en los últimos 40 años, si se apilara una al lado de la otra, cubriría un campo de fútbol a una altura de unos siete metros.

El consenso científico internacional es que los desechos de alta actividad se almacenen en almacenes geológicos profundos (AGP). El primer repositorio de este tipo se ha construido en Finlandia, está ya en la fase final de pruebas del sistema y comenzará su operación en los próximos años.

Proliferación

Las salvaguardias son efectivas y la industria de la energía nuclear no aumenta el riesgo de proliferación de armas nucleares.

Corea del Norte ha desarrollado armas nucleares, pero nunca ha tenido electricidad de origen nuclear. Más de 30 países tienen reactores de potencia, pero se sabe que sólo ocho tienen armas nucleares. Los programas de armas se desarrollaron antes que las aplicaciones pacíficas en la mayoría de esos países.

Si bien ciertas instalaciones (enriquecimiento del uranio y reprocesamiento de los combustibles usados) pueden utilizarse en la producción de armas, las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas son eficaces para vigilarlas.

Las centrales nucleares pueden ayudar a eliminar las ojivas nucleares ya existentes. Bajo el programa ‘Megatones a Megavatios’ que se ejecutó de 1999 a 2013, el material de las reservas rusas de uranio de alto enriquecimiento, equivalentes a 20.000 bombas se convirtió en combustible nuclear de bajo enriquecimiento, con el que se cubrió alrededor del 16 % de las necesidades mundiales de uranio enriquecido, incluyendo parte de las necesidades del parque español de reactores nucleares.

Impacto ambiental

Las plantas nucleares tienen una pequeña huella ambiental y mantienen el aire limpio. Requieren solo una pequeña cantidad de combustible en comparación con el gas o el carbón, y ocupan una fracción del espacio requerido para los parques eólicos y solares.

El gobierno del Reino Unido estima que Hinkley Point C generará aproximadamente el 7% de la electricidad del Reino Unido (actualmente 24,5 TWh / año. 10) durante 60 años, con un área de menos de 2 km2.

Por el contrario, el parque eólico marino London Array tiene 175 turbinas, es el más grande del mundo y genera alrededor de 2,5 TWh cada año 11 con un área de más de 100 km2.  Por unidad de área, Hinkley Point C generará aproximadamente 500 veces más electricidad que el parque eólico London Array.

Al evitar la emisión de contaminantes de otras fuentes, la energía nuclear ha evitado hasta ahora alrededor de 2 millones de muertes relacionadas con la contaminación y, para 2050, es probable que evite otros 7 millones 12.

Radiación

La radiación es un fenómeno natural. La radiación «artificial» no es fundamentalmente diferente de la radiación natural en sus efectos sobre las personas.

Si bien la radiación es peligrosa en dosis altas, no hay evidencia de efectos adversos para la salud en dosis bajas. La radiación se puede utilizar de manera beneficiosa en tecnologías que producen energía, ayudan a los diagnósticos médicos, mejoran el rendimiento industrial y agrícola, y nos ayudan a aprender más sobre nuestro universo.

Las centrales nucleares liberan niveles extremadamente bajos de radiación. La industria nuclear es responsable de menos del 0,1% de la radiación a la que la mayoría de las personas están expuestas en su vida diaria 13. En los países avanzados, la mayoría de los cuales producen electricidad a partir de energía nuclear, la exposición médica como los rayos X, el diagnóstico por imágenes y el tratamiento del cáncer, representan el 75% de la dosis a las poblaciones 6

Y como vemos el índice de exposición a la radiación de una persona en una central nuclear durante un año es menor al que tiene en un vuelo transatlántico.

Diversificación de fuentes de generación

Todas las formas de generación de electricidad con bajas emisiones de carbono deberán crecer significativamente si el mundo quiere controlar las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero. Las energías renovables, en particular la solar y la eólica, desempeñarán un papel importante, pero no son la solución completa.

Dos consideraciones clave para los responsables del diseño de la política energética deberían ser la densidad energética y la intermitencia:

  1. Densidad de energía. La energía solar y eólica son fuentes de energía innatamente difusas. Alimentar una sociedad moderna y cada vez más urbana solo con energía renovable requeriría muchos cientos de veces más espacio que hacerlo con combustibles fósiles o energía nuclear. Por ello Vicente Padilla en su libro ¨Ballenas, Elefantes, Albatros y el Efecto Invernadero¨, usando modelos matemáticos simplificados, y suponiendo, el carácter finito de nuestro planeta, las necesidades energéticas de un mundo en el que se saque de la pobreza a todos los países en desarrollo y en el que limpiemos todos los residuos que hemos ido generando en el pasado (esa limpieza también requiere energía y genera nuevos residuos), y con los cuales hemos contaminado nuestras tierras, mares y aguas continentales, y los que generaremos en el futuro con todas nuestras actividades, llega a la conclusión de que es imposible hacerlo sólo con energías renovables por ese carácter difuso. Sólo se podrá eliminar el uso de combustibles fósiles con una fuente de energía mucho más concentrada, como es la energía nuclear.

(Fuente: Foro Nuclear)

Como vemos una pastilla de uranio enriquecido proporciona la misma energía que 1 tonelada de carbón y una central como Almaraz usa 157 elementos combustibles que contienen unos 14 millones de pastillas. Cada pastilla permanece en el reactor entre 4 y 5 años.

2.  Intermitencia. La energía solar y eólica son fuentes intermitentes de energía que requieren el respaldo de otras fuentes cuando el sol no brilla o el viento no sopla. Calcular los costes adicionales de integrar fuentes intermitentes de electricidad renovable en un sistema de energía es complicado. La integración de bajos porcentajes de energía renovable incurre en bajos costes, pero el gasto aumenta de forma no lineal a medida que crece la penetración y se requieren soluciones de respaldo o almacenamiento muy significativas.

En la actualidad, el único complemento potencial para un sistema con alta penetración de energías renovables que sea bajo en carbono, continuo y escalable, es la nuclear.

A diferencia de las renovables, las plantas nucleares operan de forma continua, proporcionando energía de base que estabiliza la red eléctrica. Esta fiabilidad es crucial para la seguridad energética, especialmente en regiones vulnerables a interrupciones del suministro, como se ha demostrado en el apagón de abril de 2025 en la península ibérica.

La energía nuclear puede reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles en España, especialmente gas natural, ya sea de Argelia o Marruecos, Rusia y EEUU, y diversificar el mix energético de nuestro país.

Perspectivas en varios países — Un Mosaico de Políticas

Francia: La Energía Nuclear como pilar básico

Francia genera más del 70% de su electricidad a partir de energía nuclear y está invirtiendo en la modernización de reactores y nuevas construcciones. El gobierno considera la energía nuclear esencial para su independencia energética y sus objetivos climáticos.

Alemania: El Adiós Nuclear

Alemania cerró su última planta nuclear en 2023, citando preocupaciones sobre seguridad y residuos. Sin embargo, esa decisión ha aumentado la dependencia del carbón y el gas, comprometiendo sus objetivos climáticos, así como acelerando su desindustrialización debido a los altos costes energéticos.

China: Expansión Acelerada

China lidera el mundo en construcción de nuevas plantas nucleares, con más de 33 reactores en construcción y otros 42 planeados para los próximos años.

Es claro el uso estratégico de la energía nuclear por parte de China para satisfacer su enorme demanda energética y reducir sus emisiones.

Estados Unidos: Gran reactivación

Estados Unidos cuenta con una infraestructura envejecida, pero está invirtiendo en la extensión de vida útil de las plantas existentes, la recuperación de plantas que estaban en espera de desmantelamiento por grandes compañías tecnológicas con idea de alimentar las crecientes necesidades energéticas de sus centros de datos ya sea para sus servicios en red o desarrollos de Inteligencia Artificial, y la inversión masiva, tanto pública como privada en el desarrollo de Reactores pequeños modulares (SMRs), que incrementaran los niveles de seguridad, reducirán los costes y permitirán descarbonizar otras aplicaciones industriales , que en la actualidad sólo pueden usar combustibles fósiles. También invierten en el desarrollo de las instalaciones industriales en suelo americano, que permitan el suministro del combustible nuclear necesario para alimentar dichas centrales y la fabricación de los distintos componentes, necesarios para su construcción.

España: En dirección contraria

España es el único país en el mundo que con reactores nucleares en operación mantiene el plan de cierre de todos ellos, poniendo en riesgo la seguridad de suministro, aumentando el riesgo de apagones, desoyendo la opinión favorable de los vecinos de las regiones donde operan, sin considerar el impacto económico positivo que produce  en el tejido industrial español, poniendo en riesgo el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones e incrementando significativamente los precios de la electricidad.

Alegato Final en Defensa de la Energía Nuclear

Queridos lectores, a la vista de todos los argumentos presentados, permítanme elevar mi voz en este foro con la convicción que otorga la razón y el deber de justicia. La energía nuclear, tantas veces cuestionada, merece hoy ser reconocida como instrumento legítimo y necesario para garantizar el bien común.

No estamos ante una fuente cualquiera: hablamos de una tecnología que, con bajas emisiones, se erige como aliada perfecta de las energías renovables en la lucha contra el cambio climático, cumpliendo con los compromisos internacionales que obligan a los Estados a preservar el planeta para las generaciones venideras. No existe tecnología completamente libre de riesgos para las personas o el medio ambiente. Pero los riesgos de no actuar —de no descarbonizar— son mucho mayores.

En el terreno económico, la intensidad energética de la fisión nuclear asegura un suministro abundante y estable, blindando a los ciudadanos frente a la volatilidad de los mercados de los combustibles fósiles y otorgando seguridad a las inversiones. La estabilidad de costes no es un privilegio, sino un derecho que esta fuente garantiza.

En cuanto a los residuos radiactivos, lejos de constituir un riesgo incontrolado, su gestión se encuentra sometida a protocolos estrictos, transparentes y verificables, que aseguran su confinamiento seguro y perpetúan la confianza en su control presente y futuro.

La seguridad de suministro que ofrece la energía nuclear es un baluarte frente a crisis externas: no depende de caprichos climáticos ni de tensiones geopolíticas, sino de la firmeza de un recurso que asegura continuidad y previsibilidad.

Y no menos importante, su bajo impacto ambiental y los avances en materia de seguridad consolidan a esta fuente como una opción prudente, proporcional y conforme a los principios de protección del interés general.

Por todo lo expuesto, solicito se reconozca que la energía nuclear no es amenaza, sino garantía; no es riesgo, sino oportunidad. Constituye, en definitiva, un instrumento indispensable para salvaguardar la justicia intergeneracional y el derecho de los pueblos a un futuro energético seguro, limpio y sostenible.

Referencias

Para saber más acerca de los diferentes aspectos de la generación nuclear:

World Energy and Nuclear Power (WNA Information Library)

https://world-nuclear.org/information-library

Web del Foro Nuclear:

https://www.foronuclear.org

  1. Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), Climate Change 2014: Synthesis Report – Contribution of Working Groups I, II and III to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change (2015). ↩︎
  2. International Energy AgencyData and Statistics. ↩︎
  3. IPCC, Renewable Energy Sources and Climate Change Mitigation – Summary for Policymakers and Technical Summary, Special Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change, Annex II, Table A.II.4 (2011, reprinted 2012). ↩︎
  4. OECD International Energy Agency and OECD Nuclear Energy Agency, Projected Costs of Generating Electricity, 2015 Edition (September 2015). ↩︎
  5. OECD Nuclear Energy Agency, Comparing Nuclear Accident Risks with Those from Other Energy Sources, 2010. ↩︎
  6. UNSCEAR, Sources and Effects of Ionising Radiation, Report to the UN General Assembly, 2008. ↩︎
  7. World Health Organization, Health Effects of the Chernobyl Accident and Special Health Care Programmes, Report of the UN Chernobyl Forum Expert Group «Health», 2006. ↩︎
  8. American Cancer Society, Thyroid Cancer Survival Rates, by Type and Stage (revised 9 January 2020). ↩︎
  9. United Nations, No Immediate Health Risks from Fukishima Nuclear Accident Says UN Export Science Panel, 2013. ↩︎
  10. UK Government press release, Government confirms Hinkley Point C project following new agreement in principle with EDF (15 September 2016). ↩︎
  11. Ørsted website, Renewable energy record achieved at London Array (1 August 2016). ↩︎
  12. Kharechi and Hansen, Prevented Mortality and Greenhouse Gas Emissions from Historical and Projected Nuclear Power, 2013. ↩︎
  13. UNSCEAR, Sources and Effects of Ionising Radiation, 2010. ↩︎
  14. UNSCEAR, Sources and Effects of Ionising Radiation, Report to the UN General Assembly, 2008. ↩︎
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Autoría

Francisco Tarín García

Nuclear Fuel Supply Manager

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